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Sala especializada en casos de violencia doméstica del Tribunal de Ponce.
Sala especializada en casos de violencia doméstica del Tribunal de Ponce. (Voces del Sur/Michelle Estrada Torres)

¿Se mide la efectividad de las salas judiciales de violencia doméstica?

Michelle Estrada Torres
Voces del Sur

La Rama Judicial de Puerto Rico cuenta con ocho salas especializadas en casos de violencia doméstica para tratar estos asuntos con perspectiva de género y minimizar la posibilidad de revictimizar a las mujeres maltratadas.

Actualmente, hay salas de este tipo en Ponce, Utuado, Arecibo, Bayamón, Caguas, Carolina, Fajardo y San Juan. Además, Guayama y Aguadilla cuentan con proyectos de especialización de servicios para casos de violencia doméstica.

Todos los funcionarios asignados, desde los jueces y juezas hasta alguaciles, empleados del tribunal y otro personal que brinda servicios en estas salas, tienen que completar adiestramientos sobre violencia de género y derechos humanos.

Ahora bien ¿está la Rama Judicial midiendo la efectividad de las salas y sus funcionarios para determinar si cumplen con los objetivos trazados?

Carmen Sanfeliz, directora de Programas Judiciales de la Oficina de Administración de los Tribunales (OAT), informó a Voces del Sur que el cumplimiento se mide a través de un cuestionario que llenan las propias víctimas luego de ser atendidas.

Según Sanfeliz, hasta el 6 de noviembre, día en que inauguró la sala especializada en el Tribunal de Ponce, “cerca del 90 por ciento de las personas que utilizan los servicios de la sala están satisfechas con el servicio que allí reciben”.

Sala especializada en casos de violencia doméstica del Tribunal de Ponce.

Sala especializada en casos de violencia doméstica del Tribunal de Ponce. (Voces del Sur/Michelle Estrada Torres)

El cuestionario

“Una manera que tenemos de medir la efectividad de las salas y el trato que se le da a las personas es a través del cuestionario de satisfacción que las mismas personas que reciben los servicios en las salas llenan.  Y mensualmente se prepara un informe. El resultado ha sido que las personas están altamente satisfechas con el servicio que reciben. Y cuando hablamos de servicios (nos referimos) a los servicios de intercesoría legal, la persona que orienta a las personas que llegan a la sala a pedir órdenes de protección, se mide el servicio que ofrecen los alguaciles del tribunal, el tiempo de espera en sala, el tiempo que tuvieron que esperar luego de que vieron al juez en el salón de sesiones y, si se emitió una orden de protección, cuánto tienen que esperar en lo que se producen los documentos y se le entregan”, detalló Sanfeliz.

El cuestionario es anónimo y se deposita en un buzón en la sala, sin intervención de empleados.

“Tenemos un alto índice de personas que llenan este cuestionario, así que entendemos que es bastante confiable”, afirmó Sanfeliz, aunque no precisó cuál es el promedio de personas que reciben servicios y llenan el documento.

Sanfeliz dijo que “también está el coordinador de la sala de violencia doméstica que se encarga de mantener a todos los colaboradores y enlaces trabajando adecuadamente, así que esa persona puede recibir cualquier queja o situación de una persona que entienda que no se sintió bien servida en la sala”.

Evaluación administrativa

La abogada agregó que a nivel administrativo, la OAT evalúa el desempeño de las salas y ha concluido que generan confianza en las víctimas.

“Además, nosotros a nivel de administración medimos la sala, hacemos una comparación de cuánto toma el procedimiento rutinario versus las salas de violencia doméstica. Y en las salas de violencia doméstica los resultados son que agilizan el proceso. Como es un área aparte y solo se ven los casos de violencia doméstica, eso ha ayudado mucho a las personas a que se sientan un poco más confiadas en contar su historia, se sienten más seguras, hay salas infantiles, así que las personas que llevan a sus hijos también tienen un espacio para que los menores esperen en ese lugar y un poco (ayuda) a bajar la ansiedad que crea un proceso en el tribunal”, aseveró.

Educación continuada

Los funcionarios asignados a las salas especializadas toman un adiestramiento al inicio y luego reciben capacitación de seguimiento. Sin embargo, Sanfeliz no precisó la periodicidad.

“Todas estas personas pasaron por adiestramientos especializados sobre el tema de violencia doméstica. Aspectos legales, de trato, de sensibilidad, de derechos humanos. Aspectos hasta de auto cuidado, porque es un personal que todos los días va a estar trabajando con el mismo tema, y es un tema complejo y las dinámicas pueden ser fuertes para incluso los funcionarios que trabajan acá. Luego hay un programa de seguimiento. Se hacen readiestramientos al personal de las salas especializadas cada cierto tiempo”, sostuvo.

Queja formal

Una persona que sienta que no ha recibido un servicio adecuado tiene a su disposición el mecanismo de queja formal general que proveen los tribunales.

“Además, la Rama Judicial tiene procesos ya establecidos para que una persona que entienda que no fue bien tratada o no recibió un servicio adecuado por algún personal de la Rama Judicial, puede presentar hasta una queja formal”, señaló Sanfeliz.

Las ocho salas especializadas en violencia doméstica sirven a un total de 59 municipios. Esto significa que sus servicios cubren al 83 por ciento de la población de Puerto Rico.

En ellas se ofrecen servicios de intercesoría legal, representación legal y trabajo social. Además, desde ahí se pueden hacer referidos a servicios externos como ayuda psicológica, grupos de apoyo, vivienda de emergencia, albergue o representación legal.

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Publicado: 25 de noviembre de 2019