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El excremento se colocará en el cilindro que se ve al fondo, al lado de los neumáticos. La mezcla pasará a través de tubos por debajo de la tierra hasta llegar a los biodigestores, a los que en este momento les falta la cúpula de fibra de vidrio. (Voces del Sur / Sara R. Marrero Cabán)

CMTAS de Yauco recibe premio por su biodigestor anaeróbico para beneficio comunitario

Sara R. Marrero Cabán
Voces del Sur

La labor de los empleados y voluntarios del Centro de Microempresas y Tecnologías Agrícolas Sustentables (CMTAS) de Yauco tiene un impacto perpetuo en el medioambiente.

Este impacto ambiental se refleja en la construcción de un biodigestor anaeróbico, mediante el cual producirán fertilizantes y energía renovable para beneficiar a agricultores de pequeña escala en este pueblo. Esta propuesta les aseguró el segundo lugar en la competencia Big Ideas Challenge de la Fundación Banco Popular y Hispanic Federation.

“Nos sentimos estupendamente bien. Nos sentimos muy bien por eso, nos sentimos ganadores y contentos porque, al ganar el premio en metálico, eso nos garantiza el que podamos hacer inversiones en la comunidad, tanto ofreciéndole trabajo a los miembros de la comunidad que trabajan con nosotros, que en un principio trabajaron de manera voluntaria. Estamos muy contentos todos, eso nos tiene animados”, expresó Pablo Guzmán López, director de proyectos y enlaces, en entrevista con Voces del Sur.

CMTAS Yauco recibió $300,000, que se sumaron a los $150,000 otorgados por quedar finalistas.

Por otra parte, Caras con causa quedó en primer lugar y el recinto de Barranquitas de la Universidad de Puerto Rico en tercer puesto, lo que les valieron premios de $450,000 y $200,000, respectivamente.

“Puerto Rico, hasta este momento en el que estamos, era el único país de América Latina que no tenía en su territorio implantado un biodigestor anaeróbico de pequeña a mediana escala, que es lo que nos interesa a nosotros porque queremos desarrollar ese modelo más reducido para usarlo en las comunidades que es donde está la población más vulnerable, donde hay menos recursos económicos. Esa es la importancia que nosotros le vimos, utilizarlo en las comunidades pobres, porque la orientación nuestra es hacia lo comunitario, hacia la economía solidaria, trabajando con los desposeídos, con la gente que tiene menos recursos económicos. Y esta es nuestra misión: trabajar con la gente que está pillá”, afirmó.

Juan Diego, voluntario de CTMAS; Wanda Santiago, directora del centro, y Pablo Guzmán López, director de proyectos y enlaces. (Voces del Sur / Sara R. Marrero Cabán)

Cómo funciona el biodigestor anaeróbico

El biodigestor, que aun está en construcción, utilizará desechos orgánicos para crear fertilizantes para pequeños agricultores y proveer energía renovable a comunidades socioeconómicamente desventajadas.

“Todo lo que sea biomasa se puede degradar, imitando a la naturaleza en la descomposición de ella. Hojas, yerbajo, frutas, tripas de pescado, todas esas cosas componen la biomasa”, detalló.

En este caso, debido a su poder calorífico, se utilizará el excremento de ganado. La generación de energía renovable se creará al digerir el excremento en ausencia de oxígeno. Así, se obtiene el gas metano, que es el mismo componente del gas natural, o biogás.

“Biogás es una cosa muy importante, porque tiene un alto contenido de metano y el metano es un gas que tiene energía y puede utilizarse para mover ciertas cosas, tanto en la casa como de forma industrial”, explicó el director, quien es natural de Salinas.

Lugar donde duermen las vacas. (Voces del Sur / Sara R. Marrero Cabán)

Las vacas pasarán la noche bajo techo. Al liberarlas por la mañana, se recogerá su excremento para mezclarlo con agua. Luego, esa mezcla se insertará dentro de un cilindro que pasará al biodigestor para la creación del fertilizante y el biogás.

El excremento se colocará en el cilindro que se ve al fondo, al lado de los neumáticos. La mezcla pasará a través de tubos por debajo de la tierra hasta llegar a los biodigestores, a los que en este momento les falta la cúpula de fibra de vidrio. (Voces del Sur / Sara R. Marrero Cabán)

El biodigestor tendrá una cúpula de vidrio de fibra encima para evitar que el gas metano se escape en el ambiente. Si se produce más gas de lo necesario, se va a almacenar en topos que miden 10x10x10.

El fertilizante saldrá por estos círculos. (Voces del Sur / Sara R. Marrero Cabán)

Aunque algunas partes del biodigestor están construidas con materiales reciclados, el recipiente donde se convierte el material orgánico a fertilizante y gas está hecho de concreto, hormigón y acero.

Guzmán López seleccionó estos materiales al evaluar un modelo de biodigestor anaeróbico en la Universidad Politécnica de Nicaragua.

Más allá de Yauco

El CMTAS de Yauco no solo beneficiará a su comunidad inmediata, sino también a Guánica y Mayagüez al llevar el biodigestor a estos municipios.

En Guánica, el fertilizante y el gas se producirá con los desperdicios de pescados.

“Hicimos otro biodigestor en Guánica en las pescaderías y rompimos por primera vez creo que una actividad centenaria, milenaria, probablemente, que los pescadores abren los peces, y los intestinos, las vísceras y las escamas los tiran al mar. Y, de esa manera, estaban contaminando el lecho marino. La contaminación sin oxígeno que se crea en la arena crea un ambiente que mata los corales. Por tanto, (con el biodigestor) estamos protegiendo el lecho marino de esa manera en lo que respecta a los pescadores”, indicó Guzmán López.

Baño sin agua que construyen en el CMTAS de Yauco, para dirigir el excremento y la orina hacia el biodigestor. (Voces del Sur / Sara R. Marrero Cabán)

Asimismo, el biodigestor se instalará en la comunidad La Chorra de Mayagüez para reciclar tanto las heces de equinos como de humanos.

“En la comunidad La Chorra en Mayagüez, los desperdicios fecales humanos y orines de esas cinco casas lo canalizamos de tal manera que lo unimos en una sola tubería y esa tubería, usando una pendiente que hay en la comunidad, llega a la parte baja de esa comunidad donde tienen una caballeriza, como 20 caballos aproximadamente. Como las heces fecales humanas no tienen tanto poder calorífico que pueda generar gran cantidad de biogás con metano que es lo que utilizamos para mover algunas cosas, como estufas, neveras, calentadores solares, arroceras, etcétera, hicimos lo que se llama cogeneración, que es la unión de los excrementos humanos y lo unimos con el excremento de los caballos para darle mayor capacidad calórica a la mezcla y, cuando se degrada dentro del biodigestor, obtenemos por un lado fertilizantes orgánicos y por el otro lado el biogás”, puntualizó.

Orígenes del CMTAS

A pesar de lo deteriorada que lucía la Escuela Elemental Antonio Rodríguez Menéndez en el 2011, la yaucana Wanda Santiago visualizó la utilidad de la estructura.

Por ende, Santiago, quien es la directora del centro actualmente, Guzmán López y otros miembros de la comunidad le alquilaron el edificio al municipio para crear el CMTAS.

Entrada del Centro de Microempresas y Tecnologías Agrícolas Sustentables de Yauco. (Voces del Sur / Sara R. Marrero Cabán)

Paulatinamente, con trabajo voluntario y donaciones de distintas organizaciones, convirtieron la escuela en el centro que es hoy.

El CMTAS cuenta con salones de talleres, sala de reuniones, un cuarto para hospedaje de estudiantes, biblioteca, cocina comunitaria, salón de computadoras y áreas demostrativas de siembra.

Cocina comunitaria. (Voces del Sur / Sara R. Marrero Cabán)

También tienen viveros, gallinas ponedoras, placas fotovoltaicas, dos cisternas, un pozo y una torre de agua para el uso de talleres educativos para niños.

Torre de agua. (Voces del Sur / Sara R. Marrero Cabán)

En la finca, donde ubica el biodigestor anaeróbico y pastan las vacas, tienen árboles de chinas mandarinas.

Por su dedicación y compromiso con la sociedad, el municipio le cedió el edificio a CMTAS hace dos meses.

Gallo. (Voces del Sur / Sara R. Marrero Cabán)

“Somos un centro de difusión de conocimiento, enfocado en la creación de microempresas, en la ruralía y en los lugares apartados de la ciudad… que tengan la oportunidad de recibir una educación apropiada con técnicas nuevas y que ellos puedan buscar la manera en convertirse en microempresarios y salir de la pobreza y que haya una movilidad social. Otro objetivo fundamental nuestro es convertirnos en un centro resiliente, que nosotros tengamos aquí suficientes recursos para en caso de una catástrofe como la que pasamos con (el huracán María)”, comentó Guzmán López.

Para más información o para prestar servicios voluntarios al CMTAS, puede llamar al 787-856-4934, escribir a agromicroyauco@gmail.com o visitar la página web o el perfil de Facebook.

Publicado: 13 de septiembre de 2019