Widgets Magazine
Home / Cultura y Entretenimiento / Crónica: Honra al tambor y a nuestra cultura en la Fiesta Negra de Arroyo
Bailadora de la Escuela de Bomba y Plena Isabel Albizu, niña bailadora del público y bailadores de Bomba Brava. (Para Voces del Sur / Izarys Gutiérrez)

Crónica: Honra al tambor y a nuestra cultura en la Fiesta Negra de Arroyo

Izarys Gutiérrez
Para Voces del Sur

Herencia, cultura y honra al tambor. Por más de dos décadas, en el pueblo de Arroyo se ha celebrado La Fiesta Negra y este domingo, 9 de junio, desde la 1:00 p.m., decenas de personas ocupan el Paseo Las Américas para disfrutar las presentaciones de varios grupos de bomba local.

“La primera Fiesta Negra se celebró en el año 1985 en un antiguo sector del pueblo de Arroyo conocido como La calle del pesca’o”, recuerda Justo Echevarría, asesor cultural.

En la edición 2019, en el conocido malecón, la oferta artística incluye a La Escuela de Bomba y Plena Isabel Albizu de Ponce, Tamboricua y Bomba Iyá, entre otros.

Los asistentes se ubican frente a la tarima con sus sillas y consumen refrigerios como un domingo de playa cualquiera.

Toque a toque

Se ajustan los tambores, sobresalen los turbantes, se remenean las faldas y comienza la fiesta. “Quiéreme, quiéreme na’ ma”, canta Cairis Yalees Pérez, maestra de la Escuela de Bomba y Plena Isabel Albizu de Ponce.

De fondo, dos niñas de pelo rizado, coloreadas por el sol, se desplazan por el escenario al ritmo de la canción. Alrededor de ocho féminas con vestidos rojos corean “esa, esa dominé”.

Bailadora de la Escuela de Bomba y Plena Isabel Albizu. (Para Voces del Sur / Izarys Gutiérrez)

Cambio de ritmo

Apenas la fiesta está comenzando. “Contrario, tire usted”, corean al ritmo del holandés, mientras el público aplaude y da sus pasos. “Al público le gusta mucho porque es un ritmo festivo”, comenta José Archeval, director de la escuela de Bomba y Plena Isabel Albizu de Ponce.

Bailadores de Bomba Brava. (Para Voces del Sur / Izarys Gutiérrez)

Entre coros

Cada interpretación es vista como un cuento por la audiencia. Cae la tarde, el batey está encendido y los tambores botan fuego. En el idioma taíno, el término batey es sinónimo de plazoleta.  Entre maracas, artesanías y admiradores de la música autóctona, en Arroyo honran nuestra cultura.

Se despide el sol

Llega la noche, los presentes continúan disfrutando. Para darle un toque urbano, con un medley de Bad Bunny, se presenta Bomba Iyá.

Bomba Iyá. (Para Voces del Sur / Izarys Gutiérrez)

El grupo, creado y dirigido por Amauri “Beto” Santiago Albizu, fusiona ritmos afrocaribeños utilizando como base la bomba puertorriqueña. “No me vuelvas a decir bebé” corean dos féminas de pelo rizado con turbantes de colores brillantes. Al fondo, jovencitas hacen bulla y dan sus pasitos de bomba.

Los tambores cesan sus toques, los presentes despejan el área y entre estribillos de desamor, crítica social y vida cotidiana culmina la Fiesta Negra.

“Hasta el próximo año”, se despide Roberto Sastre, anfitrión y presidente del Centro Cultural de Arroyo.

Publicado: 12 de junio de 2019