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Diego Torres, con la bola, participa de la clínica de baloncesto adaptado en la cancha de Villa El Encanto en Juana Díaz. (Voces del Sur)
Diego Torres, con la bola, participa de la clínica de baloncesto adaptado en la cancha de Villa El Encanto en Juana Díaz. (Voces del Sur)

Jóvenes con discapacidad se viven el baloncesto en Juana Díaz

Pedro A. Menéndez Sanabria
Voces del Sur

Todas las semanas, el educador Damián Pérez Roche transforma la cancha de la urbanización Villa El Encanto del municipio de Juana Díaz en un aula de aprendizaje y diversión para jóvenes con discapacidad física o intelectual.

Apoyado en la música, un silbato y gran esmero, el maestro sureño emplea el baloncesto para impactar la vida de decenas de familias que en los pasados dos años han experimentado un cambio positivo en sus vidas.

“Aquí se trabaja tanto con las destrezas motoras como las académicas porque como parte del entrenamiento tienen que identificar colores, números, figuras geométricas y otros elementos. Es una manera bien activa y divertida de practicar el baloncesto, no de la manera tradicional donde le enseñas a jugar zona, hombre a hombre o jugadas de selección, sino que aquí vienen a divertirse”, explicó Pérez Roche a Voces del Sur.

Cada sesión comienza con un periodo de calentamiento, seguido por una corrida de obstáculos a lo largo de conos, sogas, aros y hasta carritos. Luego los participantes practican destrezas básicas con el balón como pases y dribleo. Todo esto al son de contagiosos ritmos populares.

“El uso de la música es fundamental ya que los muchachos y muchachas reaccionan muy bien a estímulos auditivos y rítmicos. Ellos se viven las canciones y en muchos casos se transforman cuando las escuchan al ponerse bien alegres y activos”, comentó el educador, que además emplea bolas medicinales y barras en el proceso.

La fase final de cada sesión culmina con rondas de tiros al canasto y en ocasiones partidos de tres contra tres ya que los jóvenes forman parte de la categoría de baloncesto adaptado de la Liga de Baloncesto de Juana Díaz (LBJ).

“Hace seis años la liga junto a la administración municipal (Juana Díaz) y su oficina de recreación y deportes creó la categoría en su torneo de colores al ver la necesidad que había dentro de la población de personas con limitaciones especiales”, rememoró.

Hace dos años, Pérez Roche quedó a cargo de la categoría, la cual permitía a sus integrantes entrenar y jugar solamente por espacio de dos meses en verano, lo que motivó al maestro a proponerles a los padres crear la clínica de baloncesto.

“Aunque el programa de educación especial cubre a los muchachos en horario regular de clases, luego de eso es difícil encontrar actividades para ellos y luego de que cumplen 21 años o salen del Departamento de Educación las opciones son aun más limitadas. Aquí les estamos presentando un taller”, señaló.

A lo largo de cada sesión, los padres se reúnen en las gradas y comparten mientras sus hijos se divierten. Algunos toman fotos. Todos celebran y aplauden cada vez que alguien anota un canasto o logra alguna otra proeza. Solo algunos participan de la acción en la cancha para evitar que los practicantes pierdan el enfoque en las instrucciones impartidas por su coach.

Los padres y las madres son pieza importante en las clínicas, dando apoyo logístico y vítores en las gradas. (Voces del Sur)

Los padres y las madres son pieza importante en las clínicas, dando apoyo logístico y vítores en las gradas. (Voces del Sur)

“Somos como una familia y en este tiempo hemos visto el cambio en cada uno de nuestros hijos e hijas. Están más alertas y atentos. Siguen mejor las instrucciones en la casa e incluso algunos ahora se mueven mejor”, comentó Wanda Santiago, madre de uno de los participantes de la clínica.

Los baloncelistas tienen Síndrome de Down, sordera, autismo o microcefalia. Ello no impide que completen los ejercicios impartidos por Pérez Roche, quien utiliza el lema “porque ellos también juegan” en los medios sociales para respaldar la inclusión.

“El objetivo de esto es bien sencillo: ofrecer un taller a estos jóvenes con limitaciones especiales. No podemos limitarlos o excluirlos de cualquier tipo de actividad recreativa porque tengan algún tipo de condición”, destacó.

En los pasados meses, Pérez Roche y su grupo tuvieron la oportunidad de participar de una práctica de los Leones de Ponce en el Baloncesto Superior Nacional, al igual que pudieron exponer su programa durante la inauguración del torneo Little Lads.

“Siempre que tengo la oportunidad le hago la invitación a cualquier otro líder recreativo o coach, sea de baloncesto, voleibol, sóftbol, bicicleta o cualquier deporte, que, si tienen la oportunidad, la destreza y el tiempo de poder disciplinar a un niño con limitaciones especiales lo pueden hacer”, expresó el maestro de educación especial e impedimentos múltiples que labora en el Centro de Perlesía Cerebral en Ponce.

Ismael Emmanuel Vega (con el balón), Edford Villanueva Rodríguez  y Carlos Emmanuel Valedón Soto (#7) durante la clínica. (Voces del Sur)

Ismael Emmanuel Vega (con el balón), Edford Villanueva Rodríguez y Carlos Emmanuel Valedón Soto (#7) durante la clínica. (Voces del Sur)

“Estos muchachos están bien dispuestos y tienen mucha energía, la cual se puede canalizar a través del deporte”, agregó.

A largo plazo, Pérez Roche aspira a crear y fomentar el baloncesto adaptado en otros pueblos de la región Sur. Con este objetivo, continúa buscando mayor exposición sobre su proyecto para, no solo aumentar la matrícula, sino también para que su esfuerzo sea replicado por otras personas.

Además de las sesiones grupales, el entrenador también brinda clínicas individuales a jóvenes cuya condición así lo requiera.

Para más información puede visitar el perfil de la iniciativa en el medio social Facebook.

Publicado: 12 de septiembre de 2018