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El Comedor Social se hace dos veces a la semana con el auspicio del Consejo General de Estudiantes y las organizaciones estudiantiles del recinto de Ponce de la Universidad de Puerto Rico. (Voces del Sur)
El Comedor Social se hace dos veces a la semana con el auspicio del Consejo General de Estudiantes y las organizaciones estudiantiles del recinto de Ponce de la Universidad de Puerto Rico. (Voces del Sur)

Comedor social: una obra de amor en la UPR Ponce

Van más de tres horas de clase, casi es mediodía y el hambre aprieta, pero el dinero no alcanza, o simplemente no existe, para ir a la cafetería a almorzar.

Eso le pasa todos los días a un número indeterminado de estudiantes del recinto de Ponce de la Universidad de Puerto Rico (UPR) –y de todo el país-. Ahora bien, dos veces a la semana sale en su rescate un grupo de pares que les ofrecen gratuitamente un plato de comida caliente para que puedan reponer energía y continuar la jornada.

Comedor Social es el nombre de esta acción solidaria que impacta positivamente la vida de muchos universitarios.

“Yo creo mucho en esta obra del Comedor Social. Hay estudiantes que no almuerzan y, si bien es cierto que hay estudiantes que sí tienen dinero, otros no tienen ni para almorzar. A través de este programa se trata de darle un alivio al estudiantado de la universidad”, contó el profesor Miguel Santini Martínez, quien este semestre ha fungido como voluntario de la causa.

Esta iniciativa surgió en el año académico 2014-2015 como un trabajo conjunto del Consejo General de Estudiantes y las organizaciones estudiantiles del recinto. Desde entonces, se dividen las fechas, asignan el menú, hacen la compra, cocinan los alimentos en sus casas y los sirven.

“La iniciativa empezó como algo del Consejo, pero se ha convertido en algo de toda la comunidad universitaria porque al principio servíamos nosotros nada más y ahora se unen empleados, otros estudiantes y profesores”, puntualizó el vicepresidente del Consejo, Kenneth Alberto Torres Marrero, en entrevista con Voces del Sur.

Es una labor maratónica que comienza de madrugada y también requiere el apoyo de los familiares de los estudiantes voluntarios.

“Se levantan de madrugada a cocinar porque se atienden alrededor de 300 personas y no tenemos las facilidades para hacerlo en el recinto, aunque en algún momento esperamos tenerlas. Es un sacrificio que hay que admirar”, expresó el profesor del Departamento de Administración de Empresas.

El esfuerzo es cuesta arriba porque depende de donaciones monetarias y de alimentos. Este semestre hubo un alivio en ese sentido, pues el profesor Santini Martínez consiguió que Unidos por Puerto Rico les aprobara $10,800 para servir alrededor de 2,400 almuerzos.

“Después del huracán María, se hizo un estudio entre 900 de 3,000 estudiantes que tenemos y el mismo arrojó que muchos perdieron sus hospedajes y parte de sus propiedades. Tuvimos estudiantes que en abril y mayo todavía no tenían electricidad en sus casas. Así que sometí una propuesta a Unidos por Puerto Rico para ayudar a los estudiantes y me dieron para servir 2,400 almuerzos en ocho días”, explicó el educador.

Unidos por Puerto Rico le dio el dinero a la universidad para que esta le pagara al dueño de la cafetería del recinto, quien preparó los almuerzos. El comerciante les dejó el plato de comida con botella de agua a $4. Los almuerzos se sirvieron los martes y jueves, desde el 14 de agosto hasta hoy, 6 de septiembre.

Estudiantes, profesores y empleados se unen como voluntarios en el Comedor Social. (Voces del Sur)

Estudiantes, profesores y empleados se unen como voluntarios en el Comedor Social. (Voces del Sur)

La semana pasada se repartieron 780 platos entre los dos días, y este martes fueron 320. Eso ilustra la necesidad de este servicio.

Finalizado el periodo cubierto por Unidos por Puerto Rico, el Consejo General de Estudiantes retomará el Comedor Social junto a las asociaciones a partir del martes, 11 de septiembre. Para ello solicitan la ayuda de la ciudadanía.

“Usualmente servimos arroz, granos, carnes, pasta, ensalada y agua. Estamos abiertos a recibir donaciones monetarias o de alimentos, así que pueden contactarnos a nuestro email (consejo-estudiantes.ponce@upr.edu) o a través de nuestra página en Facebook”, señaló el vicepresidente del Consejo.

A mediano y largo plazo, al grupo le gustaría tener su propio espacio de cocina e incluso contar con voluntarios de la comunidad externa que quieran darles la mano.

“Queremos ver si podemos tener una estufa industrial. Y allá afuera hay personas que cocinan, así que esperamos que se sumen voluntarios al proceso”, indicó Santini Martínez.

Publicado: 6 de septiembre de 2018