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Milagros de Lourdes Báez Collazo, madre de McRoland Rentas Báez, cumplió el sueño de su hijo de conseguir el autógrafo de Roberto Alomar. (Voces del Sur)
Milagros de Lourdes Báez Collazo, madre de McRoland Rentas Báez, cumplió el sueño de su hijo de conseguir el autógrafo de Roberto Alomar. (Voces del Sur)

Roberto Alomar tiene emotivo encuentro en Villalba

A lo largo de sus 16 años en las Grandes Ligas, Roberto Alomar Velázquez sirvió de inspiración para miles de jóvenes puertorriqueños que vieron en el pelotero salinense una figura a emular por su desempeño ejemplar dentro y fuera del terreno de juego.

Una de las personas que motivó con sus ejecutorias fue el villalbeño McRoland Rentas Báez, quien de niño vio en el deporte del béisbol un medio para desarrollar sus habilidades físicas y mentales.

A sus seis años tuvo la oportunidad de participar en un congreso de béisbol amateur. En una tarjetita de toletero que le hicieron durante ese evento, expresó su admiración por Alomar Velázquez, quien ese año -1993- ganó uno de sus 10 Guantes de Oro, vio acción en su cuarto Juego de Estrellas y ganó su segunda sortija de Serie Mundial con los Azulejos de Toronto.

Con el pasar del tiempo, el joven deportista incursionó en otras disciplinas, lo que lo ayudó al entrar a universidad, específicamente en el Recinto Universitario de Mayagüez (RUM), institución que representó en el evento de 1,500 metros de pista y campo en las Justas de la Liga Atlética Interuniversitaria (LAI).

En todo ese tiempo nunca perdió su admiración por Alomar Velázquez, aunque no había tenido la oportunidad de conocerlo.

El villalbeño se mantuvo compitiendo y estudiando y dentro de poco se graduó obteniendo dos bachilleratos, uno en ingeniería civil y otro en ciencias en agrimensura y topografía, lo que le permitió obtener un trabajo en Houston, Texas.

En 2014, a solo año y medio de mudarse a la ciudad estadounidense, la vida de Rentas Báez cambió cuando se le diagnosticó cáncer. McRoland tuvo que regresar a la isla y luego de una intensa batalla con la enfermedad, pereció.

Su memoria, incluyendo su admiración por el pelotero sureño, se mantuvo viva en su madre, quien al enterarse de que Alomar Velázquez estaría en Villalba para ofrecer clínicas de béisbol a jóvenes, no lo pensó dos veces para ir al Estadio Herminio Cintrón y cumplir uno de los sueños de su hijo: conocer a su ídolo.

Durante poco más de una hora, Milagros de Lourdes Báez Collazo esperó sentada en las gradas para ver al retirado pelotero, que llegó puntual a su cita con la juventud sureña. Al percatarse del arribo del integrante del Salón de la Fama de las Grandes Ligas, Báez Collazo caminó rápidamente al lateral del parque y desde la verja logró captar su atención.

Alomar Velázquez, por su parte, se acercó a la madre y al escuchar su historia le pidió que entrara al terreno de juego para poder conversar sin obstáculos.

El deportista continuó el diálogo mientras firmaba una foto del fenecido villalbeño para la mujer, quien no pudo contener sus lágrimas al lograr para su hijo lo que tanto anheló en vida.

“McRoland falleció a los 27 años y nunca pudo conocer a Roberto Alomar, pero ahora ya lo conoció”, comentó a Voces del Sur la madre, quien relató cómo se le hizo imposible lograr que su hijo conociera al astro décadas atrás ya que no podía costear un viaje a Estados Unidos ni tampoco conocía personas en Salinas que pudieran contactar a la familia Alomar.

La foto firmada fue precisamente la que le tomaron a Rentas Báez en 1993, con su uniforme de pelotero, para la tarjetita de toletero en la que manifestó al mundo que su pelotero profesional preferido era Alomar Velázquez.

Luego del encuentro, Báez Collazo tuvo palabras de elogio para el salinense y su iniciativa de llevar el deporte directamente a la juventud puertorriqueña ya que considera que esto “motiva a los niños para que salgan de la calle.”

“Exhorto a todos los papás y mamás a que lleven a sus hijos a su deporte preferido, que los acompañen a las canchas o parques, y que los motiven a practicar lo más posible”, agregó.

En cuanto a la imagen firmada por Alomar Velázquez, la misma será enmarcada y colocada en el cuarto que alguna vez le perteneció a McRoland.

Conoce más sobre lo que ocurrió en las clínicas de béisbol en Villalba:

VIDEO: Roberto Alomar invita a apoyar el deporte juvenil

Publicado: 21 de diciembre de 2017

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